9 feb. 2014

sin titulo V.

No suelo hablar de mi, no suelo reunir la fuerza suficiente como para admitir lo que me pasa por dentro. Hoy me encuentro magullado y debil. Y lo peor es que lo sabía. Sabía lo que iba a pasar y aún asi no puede resisitirme. No valgo para la prudencia, no merezco la compasión de las circunstancias si yo mismo se donde clavar las dagas en mi corazón para que duela y sangre...
No pude evitar que se me enfriase el café mientras mi habitual dispersion, esa ausencia que ha tomado forma de autodefensa buscaba sombras en las que esconderse.... Que puedo llegar a pensar si.... puedo llegar a pensarlo y volverme loco en el camino. No sirve de nada gastar el tiempo en tratar de esbozar los versos mas hermosos si soy incapaz de ser sincero hasta conmigo mismo...
Trato de no pensarlo, si hice bien o mal; trato de no torturarme, de no seguir con mi juego suicida, pues pretendo siempre ganar a costa de mi propia cordura. Y las cosas seguirán como hasta ahora...
Pues es cierto que algo se me rompio aquel 12 de octubre; y el choque, el dolor pudo ser tan fuerte que decidí no pensarlo. Lo escondí, lo amordacé en lo mas profundo de mis versos y seguí hacia delante; sin molestarme siquiera en entenderlo, en superarlo... sin mostrar el más mínimo interes por olvidarlo. Simplemente lo aparte de mi camino confiando en tiempo futuros...
Y ahora que todo se me desborda soy incapaz de nada. Creí olvidarlo, creí superarlo pero lo cierto es que se me da bien mentirle a la noche...
Y así estoy, así me quedé... bien, bien jodido. Pero acaso me sorprende? El leve roce de los recuerdos desatan huracanes. Días de convalecencia sentimental...
Creo que en el fondo intentaba pedir ayuda. Intentaba gritar y cambie las confesiones por un "con leche ydos cucharadas de azucar por favor...."

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