1 feb. 2014

2+2

Y ella abrió los ojos... 
Llevaba horas atadas a los pies, horas llenas de días y de sombras. Había permanecido años acurrucada, aterida, aturdida y finalmente dormida. No quise llamarla antes de tiempo; no quise molestarla. No hasta que las piedras fueran bastantes...
Ya lo son. Y ya no puedo yo solo con todas; pues por más que intento amontonarlas se me desmoronan sin sentido...
No. Ahora necesito hablar con ella que me explique, que me cuente cuales han sido sus sueños todos estos años. Por que siento que caí de bruces con los sueños por delante en vez de los dientes...
Que ya lo se. Que ya lo oí decir. Que ya viví. Que ya aprendí que la única forma de superar es perdonar.
Y de lecciones magistrales están llenas las bocas de aquellos que nacieron con miedo a morir. De verdades verdaderas están repletas los dientes de aquellos que aún necesitan saber que será lo que vendrá.
Y yo siento que no necesito nada de eso, solo sencillez. Solo entender que si dos más dos son cuatro, el cinco no cabe en esa ecuación.

Porqué creo que tengo una vida entera para recoger lágrimas... y un corazón entero para amarla... 

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