27 nov. 2013

Hechizos y ronroneos

La luna mengua... la fuerza del hechizo remite, se hace cada vez más tenue. Mi cabeza, mi corazón, mis manos, mis besos... todo descansa ahora sobre mi regazo. Los ojos se cierran con calma y siento que la sangre en mis venas recupera su pulso. La fiebre, la locura, la rabia por no querer resistir... todo se perdió en el silencio contenido, la tensión desatada y las ganas atrapadas en el instante. El movimiento que baja... el mundo que calla. A mi espalda una cuerda me ata su cintura, sobre mi frente un beso. Sonrio mientras pienso en lo tonto que fui... Que no... que no tengo remedio, que no tiene caso este corazón mio... que soy débil, esclavo de lo que mi piel grita... Y sin quererlo obedezco al embrujo creado tiempo atras, el mismo que me anula y me hace caer ante una mirada; el mismo que hace que me diluya y me confunda en las sombras...
La tortura que duerme en sus manos, la duda en las mias. Los brazos doloridos, el labio me sangra al intentar contenerme. Con mis manos escondo los anhelos, las miradas que dejo caer sobre sus labios ... aunque lo cierto es que da igual... acaso no es evidente? Me levanto y empiezo a temblar, las explicaciones dan miedo, las realidades asustan. Las palabras que se pierden, entre respiraciones agitadas y besos sedientos, van cayendo como piedras sobre mi pecho. Me siento y vuelvo en mi... Esta vez las cosas se quedarán así, perdí demasiadas fuerzas la última vez que luché. Asumo la inevitabilidad para no acabar quemándome. Tiempo... esta vez le confiaré mi calma al tiempo.   Sereno y tranquilo, me acuesto en mi cama que hoy se me antoja algo más grande, y antes de dormir, escucho el ronroneo y doy una vuelta de tuerca más....

Noches

Enciendo un cigarro tras otro, tratando de dar con las palabras exactas, con las claves que me ayuden a romper el silencio impuesto sobre mi pecho. Pues en esta noche la Luna llena se resiste a aparecer y yo tengo una inquietante idea sobre sus razones para no hacerlo. Me instan a no perder mis objetivos a no desviarme del camino... y yo solo puedo encogerme de hombros, mientras mi boca se tuerce en una mueca de interrogación pues no recuerdo haber tenido demasiados claros mis objetivos, es más no recuerdo haber tenido otro objetivo en los últimos meses que vivir, que aprender, que descubrir.... Pero claro, no son esos objetivos de los que estamos hablando. Y sin poder evitarlo me viene a la cabeza de nuevo "el plan" y de nuevo resuenan los ecos en mi cabeza del tiempo medido en etapas. Mi vida tomó un ritmo diferente, ahora lo se. El tiempo no es el mismo para mi. Ni los segundos atronan como lo hacían, antes ni la vida se retuerce suspirando por respirar como lo hacía antes. Tal vez no lo entiendo demasiado, tal vez nunca lo entenderé del todo.... Y en estas... que me da por encenderme otro cigarro pues trato de recrear atmósferas conocidas, sensaciones familiares... y sin darme cuenta las palabras se elevan en espirales como el humo de mi cigarro. Tomo las ideas con cuidado y las sopeso. Pienso si seré cápaz, pienso si estaré a la altura y lejos de acobardarme de encojerme entre las sábanas y susurrar un mañana, pruebo con otra calada... El estado de ánimo me traiciona demasiado a menudo, y me hace tambalear al tratar de abrir los días por la mitad. Voy cambiando, y lejos de suponer una verdad inalterable, lejos de tornarse una carga se convierte en algo maravilloso y extraordinario. La Rueda gira y ahora se que fui yo quien le dio ese primer empujón. Ahora empiezo a tener conciencia de lo que es cambiar una vida por completo, y ahora empiezo a comprender lo fácil que era...

16 nov. 2013

where I was, where I've been

Cerrando malditos ciclos... desterrando promesas...
olvidando...
aprendiendo...
girando sobre el mismo punto... congelado...
caminando sin rumbo...
tarareando sin melodía...
encontrando sin estar buscando... buscando sin encontrar nada intercambiando el despropósito numero uno con el despropósito numero dos...intercalando el tercer imposible con el quinto tratando de hacer las paces con una ciudad a la que nunca le importe lo suficiente, cuando en realidad con quien tenía que hacer las paces era conmigo mismo por que Madrid nunca me dejó de importar lo suficiente buscándome, perdiéndome enredándome, enrevesado, atolondrado, intoxicado me probé todas y cada una de las mascaras que me fui encontrando...grabé sobre el cabecero de mi cama todos y cada uno de mis nuevos nombres. bordé nuevas emociones en mis sábanas y me mal remendé el pecho con besos y caricias...
atravesado, atormentado, atrapado.... desenredando la maraña en que se había convertido mi vida, emparejando costillas y colocando una a una las vértebras. deshaciendo los desdichos. ventilando el alma. riendo, sintiendo, soñando, creyendo, llorando, aprendiendo, descubriendo,viviendo...Han pasado cuatro años desde que decidí cambiar mi vida y a mi mismo. Desde aquella mañana cuando al levantarme decidí comprar un billete de avión de ida en dos semanas. Y renuncié. A mi vida. A mi lengua, a mi vía de expresión, a lo primero y único que siempre me definió. A todo aquello que era y que fui.Y a conciencia huí lo mas lejos que pude. Jamas me he arrepentido y jamás lo haré. Pero lo que una vez se presentó ante mi como el punto de llegada, resultó ser el de partida.Y para seguir caminando no me queda mas remedio que perdonar, todos mis errores, todas mis tonterías, todos los sinsentidos en los que me metía una y otra y otra vez.
A mi mismo...

11 nov. 2013

Vertigo

Sintiendo el vértigo...
La abstinencia en el estómago...
los nervios trepando por mi columna...
los latidos en estallidos arritmicos...
Y de pronto lo hago....
Cierro los ojos, no pienso en nada mas... el mundo se desvanece a mi alrededor...
Y siento las ganas, el ansia, la fortaleza de quien se conoce, de quien se sabe mas fuerte que el destino...
Y salto...
Y me entrego a la paz, a la incertidumbre, tiro los dados y muevo sabiéndome libre. Decidiendo. Eligo vivir. Pese a todo, pese a todos. Eligo sentir. Sin que importe el como, ni el porqué. Por primera vez lo siento en realidad...
Un salto de fe...
Por primera vez lo entiendo... Saltar sin red.
Ver sin mirar....
Escuchar sin oir...
Sentir sin tocar...
Un salto de fé.

7 nov. 2013

Estatico

A veces, soy capaz de no pensar nada, de no sentir, de no ser... solo mirar, observar, oir, escuchar...
Y es en esos momentos cuando el mundo se me hace grande, inmenso, eterno.Y entonces poco a poco lo empiezo a sentir; un látido, un pálpito, un susurro, un suspiro etereo, leve y ligero, que se mece en el aire gris azulado. Y ese azul... que sin quererlo me llena los ojos cada mañana. Bebo los días, sorbo a sorbo, tratando de saborear, como si de vino se tratase, un gusto adquirido, aprendido. Todos y cada uno de mis días contienen una simplicidad infinita, una sencillez reconfortante. Aguas canalizadas, mareas serenas. No hay nada especial que contar y a la vez cada instante tiene una significancia, una relevancia oculta, un gesto o un guiño del universo. Estoy en el buen camino. Nunca fue el fácil y no siempre fue el mejor. Aprendí a aprender, aprendí a dejarme llevar y a mirar por la ventanilla en vez de andar pendiente de la próxima estación. A ser quien quiero ser en cada momento y a ser quien tengo que ser cuando realmente tengo que hacerlo. Y lo más increible es que puedo hacerlo...
No, no hay nada especial que contar hoy, y lo más seguro es que mañana no lo haya tampoco a menos que llueva... pero... y eso que más da.

3 nov. 2013

Es temprano

Es temprano...
Apenas las 8 de la mañana... Después de levantarme temprano a tu lado. La casa huele a café. Y mis labios aún sienten el calor de tu último beso esta mañana y mis manos tus últimas caricias, templadas. te quiero. lo sabes. lo sé...
Cada vez que te ausentas hay una parte de mi que se paraliza, mientras que por dentro algo no para de moverse. Somos tú y yo jugando al despertar, besándonos en mitad de una calle, mirándonos a oscuras, tocándonos, sintiéndonos. Somos tú y yo en un mundo mucho más abstracto de lo normal. Tú y yo rodeados de *nosotros*....
Concibo pero no ansío quererte toda la vida, toda esta vida. Entiendo que el tiempo deja de existir cuando pensamos en él. Intuyo que el amor que siento por *ti* se arriesga a crecer día a día, sin importarle hasta donde puede llegar. No importa ni dónde, ni cuándo, ni cuánto. A veces ni siquiera me importa el porqué, porque los porqués se forjan en ese tiempo in*nombrable, in*contable, in*existente, y toman forma, y dejan de tenerla y van creciendo y van y vienen. El amor que siento por ti no aguarda porqués. Amor obvio, irrebatible... y no me preguntes porqué. Dicen que a veces la vida concede treguas, y para mi esa palabra pierde sentido cuando la pienso dos veces seguidas. tregua... tregua.. *contigo* no hay aplazamientos. sólo algunas noches en vela y en blanco consiguen separar mi cuerpo del tuyo, mientras mi mente sueña despierta y sueña dormida y percibe cómo te pasas de puntillas y saludas con un beso.
Que tengas un buen día ardilla roja...