3 nov. 2013

Es temprano

Es temprano...
Apenas las 8 de la mañana... Después de levantarme temprano a tu lado. La casa huele a café. Y mis labios aún sienten el calor de tu último beso esta mañana y mis manos tus últimas caricias, templadas. te quiero. lo sabes. lo sé...
Cada vez que te ausentas hay una parte de mi que se paraliza, mientras que por dentro algo no para de moverse. Somos tú y yo jugando al despertar, besándonos en mitad de una calle, mirándonos a oscuras, tocándonos, sintiéndonos. Somos tú y yo en un mundo mucho más abstracto de lo normal. Tú y yo rodeados de *nosotros*....
Concibo pero no ansío quererte toda la vida, toda esta vida. Entiendo que el tiempo deja de existir cuando pensamos en él. Intuyo que el amor que siento por *ti* se arriesga a crecer día a día, sin importarle hasta donde puede llegar. No importa ni dónde, ni cuándo, ni cuánto. A veces ni siquiera me importa el porqué, porque los porqués se forjan en ese tiempo in*nombrable, in*contable, in*existente, y toman forma, y dejan de tenerla y van creciendo y van y vienen. El amor que siento por ti no aguarda porqués. Amor obvio, irrebatible... y no me preguntes porqué. Dicen que a veces la vida concede treguas, y para mi esa palabra pierde sentido cuando la pienso dos veces seguidas. tregua... tregua.. *contigo* no hay aplazamientos. sólo algunas noches en vela y en blanco consiguen separar mi cuerpo del tuyo, mientras mi mente sueña despierta y sueña dormida y percibe cómo te pasas de puntillas y saludas con un beso.
Que tengas un buen día ardilla roja...

No hay comentarios:

Publicar un comentario