27 nov. 2013

Noches

Enciendo un cigarro tras otro, tratando de dar con las palabras exactas, con las claves que me ayuden a romper el silencio impuesto sobre mi pecho. Pues en esta noche la Luna llena se resiste a aparecer y yo tengo una inquietante idea sobre sus razones para no hacerlo. Me instan a no perder mis objetivos a no desviarme del camino... y yo solo puedo encogerme de hombros, mientras mi boca se tuerce en una mueca de interrogación pues no recuerdo haber tenido demasiados claros mis objetivos, es más no recuerdo haber tenido otro objetivo en los últimos meses que vivir, que aprender, que descubrir.... Pero claro, no son esos objetivos de los que estamos hablando. Y sin poder evitarlo me viene a la cabeza de nuevo "el plan" y de nuevo resuenan los ecos en mi cabeza del tiempo medido en etapas. Mi vida tomó un ritmo diferente, ahora lo se. El tiempo no es el mismo para mi. Ni los segundos atronan como lo hacían, antes ni la vida se retuerce suspirando por respirar como lo hacía antes. Tal vez no lo entiendo demasiado, tal vez nunca lo entenderé del todo.... Y en estas... que me da por encenderme otro cigarro pues trato de recrear atmósferas conocidas, sensaciones familiares... y sin darme cuenta las palabras se elevan en espirales como el humo de mi cigarro. Tomo las ideas con cuidado y las sopeso. Pienso si seré cápaz, pienso si estaré a la altura y lejos de acobardarme de encojerme entre las sábanas y susurrar un mañana, pruebo con otra calada... El estado de ánimo me traiciona demasiado a menudo, y me hace tambalear al tratar de abrir los días por la mitad. Voy cambiando, y lejos de suponer una verdad inalterable, lejos de tornarse una carga se convierte en algo maravilloso y extraordinario. La Rueda gira y ahora se que fui yo quien le dio ese primer empujón. Ahora empiezo a tener conciencia de lo que es cambiar una vida por completo, y ahora empiezo a comprender lo fácil que era...

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