30 ene. 2014

que quien soy yo?

Soy así, así de terco, así de rabioso. A veces parezco mucho y otras demasiado poco. Pero no es así, no; no es así como el espejo me devuelve mi reflejo; un reflejo traslucido y tenue, que a veces esboza una sonrisa de burla al mirarse y otras simplemente cuenta las lágrimas que caen en el vacío de unos ojos que creen constantemente que lo han visto todo y luego resulta que simplemente estaban engañados... 
Así de triste y así de viva es mi vida, día a día encadenado a los horarios envuelto en notas de música que me acompañan, fumando casi siempre que necesito consumir los momentos que torpemente se van sin nombre, y sigo adelante como la única forma que tengo de vivir, como la única manera que ha de existir para nuestra vida...

Pierdo el tiempo constantemente preguntándome cosas sin sentido. En cada vuelta una nueva duda no conocida, no nombrada, me asalta y rompe el hilo de mi lecturas que se hacen eternas y deliciosas, creando momentos de intimidad compartida observo mi reflejo en el cristal... 

Se que soy fuerte, más de lo que pienso y menos de lo que piensa el resto, me enfrento a la vida a veces con resignación, obcecado en seguir adelante, dejando para más tarde la pregunta siempre a medias de porqué sigo adelante, de porqué me esfuerzo, porqué consiento que se me vayan los días sin tener conciencia de ello y de porqué dejo que la vida se me vaya entre el trabajo y las obligaciones... aunque en el fondo se que es lo único que me salva de esta locura... tener tiempo para ocuparlo, tener cuerpo para agotarlo y tener mente para agobiarla...

Y veo a la vida pasar por encima de mi cabeza rozando la parte de mi cerebro donde anida mi locura, mi pequeño ramalazo de rebeldía casi aletargado, cansado y preocupado; lo anulo en el día a día para no pensar, para ser capaz de cumplir con todo, para poder complacerlos a ellos que tanto esperan de mi, que tanto quieren que yo sea. Y así se me pasan los días pensando y pensando dando vueltas a los mismos temas hasta caer inconsciente en la cama por las noches deseando el sueño, añorando el olvido como único descanso para mis músculos doloridos, para mi cabeza hirviente de sueño, cansancio y peleas. Con los días, con los horarios, con las ganas de gritar, con la rabia y las sonrisas a medias que sin darme cuenta me encuentran siempre por más que intente esconderlas.

Queriendo querer y evitando odiar, me planteo que habrá más allá y si no va a ser verdad eso de que estoy perdiendo el tiempo, cuando podría perderlo igualmente de otras formas mucho más satisfactorias al menos.
Me duermo soñando sueños imposibles, envuelto en mentiras y herido de verdades, creo volverme loco para darme cuenta de que simplemente confundo la locura con la felicidad...

Y desvanezco al pensar en ese beso que no fue dado y muero envuelto en pétalos de rosas marchitas al imaginar en mi corazón susurros que no fueron pronunciados... y anhelo aquello a lo que no quiero dar nombre para no romper el embrujo... y sueño despierto, y creo dormido, que hay algo que no soy capaz de ver, pero que suena su cantar en el horizonte y me hace levantar la cabeza del libro y me hace confundir en un intento por provocar aquello que no se como se llama, y que me resulta absolutamente inevitable...
Jugando a ser quien no soy, modelo mi alma, la empequeñezco, la ato para que no sea capaz de alzar el vuelo por si sola y me haga salir de mi rutina, la única forma que conozco de poner los pies en la tierra...


Aunque todo eso ha de cambiar...

Y el día se levanta imponente y la luz se llena en mis ojos y el viento me hace girar, cantar, bailar y reir hasta no saber siquiera quien soy, hasta tener que inventarme a cada paso, hasta sentir la sangre de nuevo latir por mis venas y abrasarme en la rabia ciega... me hundo en mi propio grito mientras siento el corazón lleno de agua... y es en ese momento cuando me veo cara a cara con la vida, cuando la fuerza roza mis manos y soy capaz de alzar la vista... es en ese momento cuando el canto vuelve a empezar...

Ser yo, solamente yo. Ser fuerte, únicamente fuerte...

21 ene. 2014

In love

Y ha estado ahí, parada frente a mi todo este tiempo... Mirándome desde lejos, preguntandose... por qué no me atrevía a mirar... por qué temblaba si se me asomaba por la esquina porqué me escondía si me susarraba por detrás porque me estremecía de frío cuando me rozaba en la mejilla porqué el pulso se me congelaba cada vez que mis manos se entrelazaban con sus palabras...
O de porqué, asustado corría cuando la oía pronunciar mi nombre... Y ahora lo veo claro, que incluso cuando dije que no tenía miedo y sin titubeo juré que no era así que tan solo estaba siendo racional y práctico y pragmático y sensato.... Ya entonces me esperaba, sentada en banco de una calle cualquiera, de esta ciudad sin sombra. Serena, sin prisa, sabiéndose de tierra, orgullosa y fuerte en espíritu, segura de poder retener el mar en sus manos...
Me dado bruces contra ella, y al mirarla a lo ojos lo he entendido, me he visto aterrorizado ante la sola idea... y de como he estado retrasando el momento mas allá de las razones...
Y de, como ya predije...
Rompes una a una todas mis prudencias, todas mis predicciones, mis dichos y mis desdichos... Emendas todos mis jirones, recortas mis sombras y deshilas mis siluetas. Me curvas y me enredas, me desatas y me anudas despacito... Sin que me lo crea, sin pensar en qué estaba pensando...Y siento que tengo que decidir, incluso cuando ya lo hice... Y siento que no puedo hacer otra cosa que cerrar los ojos, confiar, dejarme caer y dejarte hacer...

19 ene. 2014

tardes de domingo

Bien, de acuerdo, si lo que quieres es honestidad creo que puedo darlo... y si lo que buscas es mi sinceridad pues también creo poder intentarlo. Aunque en el fondo no estoy seguro de que lo quieras oir pues sabes que mi sinceridad suele ser más brusca de lo normal y mi honestidad... en fin... tiene el mal vicio de la inoportunidad. La verdad, ni yo mismo las quiero, pero si insistes....

Con toda sinceridad te diré que me da igual, que me es total y absolutamente indiferente; que ya pasó y, mira tu por donde, en contra de mis propias apuestas... no me desvelé... y ni siquiera busqué una explicación... Y únicamente una ráfaga de frío se me llevó algo que quería decirte... pero ya lo olvidé...

Y siendo honesto te diré que... bueno, no pasa nada. En serio, no sufras, además ya sabes que acostumbro a equivocarme con demasiada frecuencia, mi torpeza en el juego me delata...


Pero no, no te vayas, que estaba yo pensando que, ya que estamos en plan confidencias, me voy a terminar de desquitar, pues últimamente estoy muy avanzado en mi cursillo de: qué-cosas-se-deben-dejar-en-qué-sitios.

Y como práctica de evaluación voy a empezar por poner ese maldito cascabel sobre la mesa, seguido de mi mano de poker, aquella con la que me tiré el farol y para terminar del todo te dejo un par de martes13...

Pero ya ves que sigo siendo torpe y en un desliz me da por ponerme a recordar; intento hacer recuento de algo que no lo merece. Voy inventariando los días, los clasifico, los archivo, les voy dando la vuelta y cuando me quiero parar a pensar ya no están. De qué sirven los recuerdos si no para las tardes de domingo....?

Perdona, se me olvidaba que ya no tengo tardes de domingo, mi despiste, ya sabes... tal vez sea ese el problema, que me faltan las tardes de domingo. O qué en su día me sobraron, quien sabe? 

11 ene. 2014

Sin título III.

Esta mañana, al despertar, he sentido mi cuerpo lastimado, golpeado por las pesadillas que a veces merodean por mis sueños. Otra vez ha vuelto a suceder...Y me sentía extraño, me siento extraño....
Han pasado algunas horas desde mi amargo despertar y no reconozco ni encuentro un sólo músculo de mi magullado cuerpo que no duela. Quzás se salve mi pequeño e insignificante corazón. Pero es que hoy no siento ni mucho ni poco.
Los silencios desordenan las certidumbres de los días pasados. Los miedos se asoman vertiginosamente al balcón de los recuerdos y tratan de saltar hacia un vacío ... vacío. Esta ciudad cada vez me interesa menos, me fastidia más, me enfurece su insistente urgencia por alcanzar metas con las que no me identifico. Creo que no necesito lo que me ofreces, ciudad perversa. Yo intentando tejer caminos con hilos de plata que tú consigues bañar de hojalata, ciudad perversa. Yo tratando de revelar mis pasiones a traves de palabras que vuelve a llevarse la brisa de enero. Un enero que se agota y yo con él. Quiero vivir rodeado de libros, de colores, de sabores y de excelentes aromas que estimulen mis sentidos.Algún día correré, perseguiré y alcanzaré un horizonte definido y visible, donde ni las metas ni los miedos ni los vértigos hagan de mi esto que hoy soy...