13 oct. 2013

Limitando conflictos

Se dispersan las teclas y se revuelven mis fuerzas....
Hoy todo se vuelve más y más frio y mientras de dos en dos las horas se parten hasta multiplicarse el cansancio hace mella en mi cabeza, penetra el sueño, mis ojos arden, mis manos se queman y mi perspectiva va girando lentamente sobre mi cabeza. Café y tabaco.... Café y tabaco....
Y por más que lo intento.. puede que despues de todo no vaya a ser eso lo que mate. Los límites nos dan nueva visiones, acaso redescubiertas... los límites nos llevan por caminos terribles, donde cada paso supone una decisión, donde cada conflicto supone una elección. Y ahora que caigo... de eso queria yo hablar desde hace unos días; de los conflictos, de las luchas armadas entre minutos, de las palabras que se envalentonan y de las ideas que se rearman hora tras hora. De conflictos internos y externos, de los que son intrínsecos, de los que son endémicos de los que azuzan, de los que arden...
De los que se alojan bajo el colchón y se esconden en una esquina del zapato. De los que te caen por las espalda, liberando vertebra a vertebra los engranajes necesarios, de los que desatan lenguas y sellan labios, de los que te acercan, o acaso te acorralan a los límites. Y de nuevo luchas armadas por los extremos y cobijadas en las incoherencias; de lo tentador que resulta enterrarlos para no oir ese murmullo o de lo complicado que es luego liberarlos. De la inevitabilidad de aprender a convivir con alguno de ellos y de lo extraordinario que resulta resolver otros. Rozando los límites de la cafeína y la nicotina, del esfuerzo y la contención... Tratando de recordar como era eso de libera desde dentro hacia afuera. Fuerte, muy fuerte y a ser posible haciendo mucho ruido...

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