28 mar 2014

Poeta...

Una vez me dijeron que los poetas son muy extremos, que para estar inspirados tienen que estar muy tristes, o muy enamorados.

Yo he estado triste...

Yo he estado enamorado y triste...

Yo estoy  enamorado...


Empecé a escribir un día cualquiera. Un día de esos de mi vida sin vida. Un día de esos días que yo decidía no sentir. Imagino, que una mañana me desperté con exceso de sentimientos, y como no quería repartirlos, decidí escribirlos. Demasiados pocos años tenía como para poder escribir sobre lo que había vivido, así que opté por inventar, imaginar, observar y representar. También fue entonces cuando descubrí que no era consciente de lo que sentía hasta que lo escribía. Supongo que una vez hecho tinta, algo abstracto, se hace real y perceptible. Imparable, irrefrenable, inevitable...

A estas alturas del camino, lo confirmo: he vivido. He escrito porque he tenido sobre qué escribir. He escrito tanto que quede atrapado en un mundo cruel donde las palabras no me dejaban salir. Y no tenía otra opción, porque si no era por escrito, no había nada que vivir. Era todo tan triste. Y la tristeza se escribe para no vivirla; para sacarla, de alguna forma, de nuestro cuerpo. Por eso he escrito tanto, tanto tiempo...

Pero la felicidad no se escribe, se vive. Es por eso que ahora vivo más y escribo menos...


'Unos dicen que poeta, otros dicen que escritor, pero ante todo soy persona...'

2 mar 2014

Febril

Suena Damien Rice de fondo y me arde la frente. No recuerdo haber tenido fiebre desde hace tiempo. Tampoco escuchaba a Damien Rice desde hacía muchos meses. Me hacía daño. No sé bien por qué, o en el fondo es que no quier o saberlo. No sé vivir sin música a mí alrededor. Y estos meses, ha tenido más presencia que nunca. Porque cuando las palabras no llenan el silencio, sólo la música es capaz de hablar tu propio lenguaje. Cuando miras desde abajo todo te parece mucho más grande, como en un permanente contrapicado, y no encuentras la fuerza ni el momento para enfrentarte a lo que ves. Y ahí, sólo la música permanece a dimensional e intemporal. No es causa ni efecto de lo que te ocurre, pero te acompaña en tus estados de ánimo. Cubre ese silencio que ninguna otra cosa llena, pero que tampoco quieres dejar totalmente al descubierto. Hace que tus pisadas no suenen huecas y oculta el sonido del llanto. Sin música, el sonido del silencio es terriblemente ensordecedor... Tengo fiebre y de nuevo suena Damien Rice...

Mudanzas

Hoy encontré varios álbumes de fotos que entre mi mudanza se habían perdido en algún rincón. En cuatro álbumes tengo resumida gráficamente mi infancia y adolescencia. Y de pronto, me encontré llorando al volver a verlos. Lo malo llegó cuando descubrí que no era llanto de nostalgia sino que esas lágrimas sabían a desorientación, tristeza e inconformismo.Quizás viendo las fotos me di cuenta de que me habría gustado que la vida me enseñara sus lecciones más despacio, con más calma. Quizás he vivido demasiado rápido. Quizás he pasado por todo ya, pero por todo he pasado por encima. Quizás muchas veces tuve que aprender de memoria y precipitadamente los apuntes para que la vida no me suspendiera el examen. Quizás ahora preferiría haber suspendido y hasta repetido curso…
He vivido diez años más de los que tengo y cinco menos de los que aparento. Por eso he pasado la mitad de mi vida descompensado, desorientado y decepcionado. Cuando me hablan de amistad, yo ya he vivido y sufrido lo que me van a contar. Cuando me hablan de miedos, ya he sentido, luchado y aceptado muchos de ellos... Cuando me hablan de dolor, me he dolido y me ha dolido todo. Cuando me hablan de amor…
Cuando me hablan de amor preferiría que mi vida hubiera tenido menos noches y menos camas. Quisiera que en mi vida muchas "ellas" no hubieran estado. Quisiera no haberme aprendido esa lección de memoria. Porque ahora, cuando me hablan de amor, nada me sorprende. Quisiera ser ingenuo y ruborizarme aún con una mirada, sorprenderme por roces y caricias robadas, quedarme sin palabras ante esas palabras, desconcertarme ante una proposición sutil.
Quisiera que la vida dejara de examinarme cada día...supongo que mudarnos nos afecta a todos de alguna manera...

22 feb 2014

hablar {te} con versos

Tengo miedo...
No lo sé...
No sé explicarte el motivo...
Sí, por supuesto que algo lo causa...
No, no eres tú...
Seré yo, como siempre...
Ya lo sé, no tengo solución...
No, no quiero perderte...
Tampoco quiero perderme...
¿Recuerdas la primera vez que nos vimos? Aquel día no tenía miedo, pero conté cuántas veces mis piernas estuvieron a punto de romperse...
Lo sé, siempre pensaste más de lo que debías. Y yo siempre actué sin pensar...
La segunda vez que nos vimos me agarraste la mano ¿sabes? para que no desapareciera entre la multitud... Y yo reía, porque no veía a nadie más que a ti...
No sé, la verdad es que no recuerdo qué pensé. Sé que quería tocarte para olvidarme de ti cuanto antes... Quizás tú lo percibiste y por eso no me dejaste...
Siempre hemos merecido más de lo que hemos tenido...
¿Que si me arrepiento? solo un loco se arrepentiría de ser feliz...
Ya me sé de memoria todo lo que he escrito por no llorarlo. Todos lloramos...
Por eso siempre escribí más, para poder llorar por ti también y así deshacer los nudos de tu garganta...
Está bien, sí. Descansa...
Oye... ahora cuando cierres los ojos, ve allí donde nos vimos por segunda vez, te invito a un café...

12 feb 2014

yuxtaposiciones

Que complicado es todo a veces. De que manera nos complicamos. Creer, confiar, soñar... se hace tan difícil a veces. Saber cual es la respuesta correcta. Hacer que lo que debemos hacer coincida con lo que queramos.
Que tan duro resulta elegir el camino adecuado, como seguirlo recto...

El miedo en si mismo es diez veces mayor a cualquiera de las desgracias imaginadas. Y lo estoy intentando, sigo avanzando ignorándolo. Pero se que está esperándome...

Nunca tuve tanto miedo a nada...
Nunca estuve tan asustado...
Nunca antes soñar me asusto...
Nunca antes me dio tanto miedo cerrar los ojos y no pensar...
Nunca levanté tantos muros, nunca me importo tanto mi corazón como para enterrarlo tan profundo...
Nunca me fallaron los versos o se me volaron las palabras...

Y con dolor en las muñecas y cansancio en los tobillos sigo caminando...
Porque creí que el camino se había acabado...
Como un tonto creí que había encontrado la última pieza del puzzle...

Y ahora me rio, mientras mi vida se dobla y ondula de nuevo. Mientras observo los dias coincidir, los momentos solapados. Los malditos finales y comienzos. Circunstancias cíclicas... y deja vu que me acosan en cada esquina. Pero donde las yuxtaposiciones me aterrorizan las disonancias me esperanzan y me llenan de fuerza...

Hace tiempo que no sentia lo mismo. Y ahora  veo la diferencia, en mi, en mi vida.... Ahora es cuando siento que de nuevo tengo que probar que no fue en vano. Ahora es el momento de demostrar que se quien soy, que se lo que quiero, que se como lograrlo... que siempre lo supe, y que siempre lo sabré...

11 feb 2014

delimitando conflictos

Que pienso, que sé que siento, que ya da igual, que lo olvide... pero ya no está, se perdió entre el polvo...

Que creo, que puedo y que cuando me doy la vuelta ya no soy capaz... Vaya, otra vez me equivoque al mirar. Que quiero, que sueño, que se me van las ideas entre las hojas. Que ya voy, que ya vengo, que ya no me importa lo que nos ha de pasar. Que dolió, que a veces sigue doliendo, que se me resienten las heridas al cerrar los ojos...

Que me encanta cuando te crees que te creo...

Que juego a ver si me vuelves loco y me entretengo contando los movimientos que te faltan para conseguirlo... pero al final... al final sabes que seré yo el que de el jaque.
Que poco a poco se acaba esta prolongación del lunes en el que se convierten todas mis semanas, que se me acerca el momento de decidir que ya puedo, que ya quiero pero que tropiezo de nuevo..

Y de vez en cuando pienso que soy o no estoy, que estoy o simplemente no soy; que ya no me afecta que ya está, que a fuerza de repetirme que pasó, realmente ha pasado...

Cansancio.... no, no es eso lo que siento. Aprisa ventilo las ventanas de todas esas habitaciones en las que nunca había entrado. Que descubro que vuelo, que ando y que cuando me quiero dar cuenta de nuevo voy medio loco por los pasillos...

No, no tiene sentido por que en el fondo no quiero. Que el miedo me cala, hasta que me arranco y me atrevo a morderte las ganas otra vez.... perdona, me quede dormido mientras me hablabas...

Vuelvo, vuelves y aunque no queramos volvemos; ya está escrito, y así se ha de quedar. Al dormir araño el techo, todas las luces se apagaron ya...
Que me preocupo o me ocupo, depende del día, de olvidar o de recordar, depende de la canción. Y a medias buscaba yo la medida entre el desinterés y el juego...
Invertidas me salen las sonrisas cuando pienso en nada en particular, golpeo las baldosas al caminar... Que bajo, que subo, que no quiero mirar ahora que no quiero, que no pienso que haya llegado el momento aún y se que cuando llegué me encontrará con el alma trasnochada intentado hacer un esfuerzo por recordar que fue lo ultimo que dijiste...
Que digo, que hablo, que al oír mi voz me callo, que grito y sonrió a la vez para que no te des cuenta de que los sueños salen volando, que en silencio rumio las palabras que susurro.. Y miro y observó, y confundo todos los contornos. Y leo y escribo lo que quiero, lo que puedo, lo que me dejo... y leo o canto, murmuro esa canción con la que una vez me dormí...
Y continúo desmadejando los versos; sobre la mesa un café que últimamente siempre me tomo frío, ya ves que sigo sin saber calcular el tiempo...

Que paseo entre tambores, que por un momento creí oír el repiqueteo de cien campanas en mis oídos; que soy y me invento, que te imagino y te borro. Creo la ilusión, callo la fuerza, me escondo tras las manos.... que mis dedos conjuran la locura de un día eterno al salir el sol, que las noches se me velan y el papel mojado no termina nunca de secarse...

Que ansió, que me inquieto, que se me revuelve la rabia a ratos, que me arden los ojos constantemente, que la sonrisa se me tuerce... pero descuida conozco la forma de hacer que no te des cuenta...

Que de una vez por todas cometeré el desliz de pronunciar aquello que se me quedó atragantado... pero no, no será hoy ni será mañana y tal vez no sea nunca; pues mañana estaré tan cansado, que apenas si tendré tiempo de acordarme de las promesas que hice...

Termino y empiezo por donde habré de continuar al finalizar el día, de par en par, por tres multiplico las horas que me faltan de sueño y el sabor amargo de ese día perenne habita en mi lengua, que ya no se enciende, que ya no busca, que apenas si se mueve...

Abro, cerrando a tientas las tardes aguardo una mirada, necesito que me mires así... Tal vez de esa manera sepamos hacer de una dos partes, y de tres cinco...

Que ya lo sabes, que cuando me llega el frío me parto y me abro...

Y... que así acabo, tal y como empecé y aún... aún me queda algo. Pero eso... eso creo que lo guardaré bajo la almohada quizás la noche se me haga más llevadera...

9 feb 2014

tardes de domingo II.

Se me olvidó por un instante... al cerrar los ojos hoy pude sentir la lluvia golpeando contra el cristal. Tal vez sean los posos que dejaron antiguas penas, puede que sean los remiendos que me empeñe en mal coser... o simplemente puede ser, que me deje la ventana abierta, que hoy no tuve fuerzas para hablar y se me coló otra vez el frío por la garganta...

Me queda tanto por aprender, por olvidar...
Las ganas, las creí hundidas, las imaginé sin fuerzas... y en un exceso de confianza, me dio por pensar que ya no estaban allí. Pero de nuevo me encontraron, helado y sin fuerzas para cerrarles la puerta. Y aquí me tienen, en estado anímico irreal; escuchando como el corazón se me atraganta al intentar comprender, mirando ensimismado como me suben por los pies hasta hacerse un ovillo en mi pecho, escuchando susurrarme en clave de piano, sintiendo como se me enroscan uno a uno en mis dedos al escribir...

No, las heridas nunca se cierran, tan solo tienden a dormir en las temporadas de sol; para desperezarse al llegar el frío...

Siento replegar las alas, encogerse las luces y ando sin fuerzas para abrir los frascos en los que guardé mis plumas...

Es tarde, demasiado tarde...como para detenerse a pensar y aun sigue siendo demasiada la lluvia...