2 mar. 2014

Mudanzas

Hoy encontré varios álbumes de fotos que entre mi mudanza se habían perdido en algún rincón. En cuatro álbumes tengo resumida gráficamente mi infancia y adolescencia. Y de pronto, me encontré llorando al volver a verlos. Lo malo llegó cuando descubrí que no era llanto de nostalgia sino que esas lágrimas sabían a desorientación, tristeza e inconformismo.Quizás viendo las fotos me di cuenta de que me habría gustado que la vida me enseñara sus lecciones más despacio, con más calma. Quizás he vivido demasiado rápido. Quizás he pasado por todo ya, pero por todo he pasado por encima. Quizás muchas veces tuve que aprender de memoria y precipitadamente los apuntes para que la vida no me suspendiera el examen. Quizás ahora preferiría haber suspendido y hasta repetido curso…
He vivido diez años más de los que tengo y cinco menos de los que aparento. Por eso he pasado la mitad de mi vida descompensado, desorientado y decepcionado. Cuando me hablan de amistad, yo ya he vivido y sufrido lo que me van a contar. Cuando me hablan de miedos, ya he sentido, luchado y aceptado muchos de ellos... Cuando me hablan de dolor, me he dolido y me ha dolido todo. Cuando me hablan de amor…
Cuando me hablan de amor preferiría que mi vida hubiera tenido menos noches y menos camas. Quisiera que en mi vida muchas "ellas" no hubieran estado. Quisiera no haberme aprendido esa lección de memoria. Porque ahora, cuando me hablan de amor, nada me sorprende. Quisiera ser ingenuo y ruborizarme aún con una mirada, sorprenderme por roces y caricias robadas, quedarme sin palabras ante esas palabras, desconcertarme ante una proposición sutil.
Quisiera que la vida dejara de examinarme cada día...supongo que mudarnos nos afecta a todos de alguna manera...

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