5 may. 2014

Sin título VI

Despacio observo el vaiven de las letras en la pantalla... tras la catarsis, tras el fin inevitable siempre llega una manera de postergarlo todo. Una manera de creer, una manera de protegerse del dolor. Aunque esta no nos convenza del todo.

Vadeo las curvas y sueño que llegaré a los claros un día de estos.

No suele haber palabras despues de soltar lastre y no suele haber ganas de contar los bultos que aun quedan, cuando de pronto se te hace más ligero el caminar. Hoy tal vez no tenga prisa por correr, y mañana tal vez se me haga insoportable el tictac del reloj. Esta existencia mia, esclava de un reloj vital me consume las ganas y las energías.... Esta prisa por vivir, esta impaciencia por sentir, hace que todo lo demás ande así como de aquella manera.

Sin saber muy bien que decir, trato de ponerme objetivos pequeños. Que se yo... si de aquí a una semana consigo organizar el cajón de mi mesilla de noche; tal vez, dentro de no mucho, pueda imponer algo de orden en mi corazón, y quien sabe, puede que incluso pasados algunos años me mire hacia dentro y la vista me alcance hasta el fondo de la sala.

..
Que la gente es tremendamente previsible.... estaba pensando yo...
Y de qué manera los libros se me caen de las estanterías...

 Libros que aunque ande pensando en regalar creo que debería de leerlos de nuevo y esta vez deletrearlos bajito para que solo yo pueda oirlos.... que luego todo se sabe y no hay cosa más triste que el que te pregunten por tus propias miserias. Con todo el tiempo que pasas gastando en guardarlas bajo la almohada...

Y en esto que estaba pensando en un último párrafo... pero esta música me tiene ensimismado... 

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