13 dic. 2013

Cuatro meses

Cuatro meses no han sido suficientes y sólo nosotros lo sabemos. Lo sabían nuestras pieles cada vez que se acercaban y lo descubrimos nosotros hace dos días, cuando decidiste dejar por fin de esquivar mis ojos y yo decidí liberar por fin las sonrisas que te había negado...
Cuatro meses a veces sólo son unas horas, un tiempo insuficiente para que muera la memoria, un pequeño bache en los recuerdos, apenas un leve traspiés, una pérdida momentánea de equilibrio...   
Hay corazones que no entienden de tiempos. Y hay historias de las que nunca podrá adueñarse el pasado... Hay voces que nunca se apagan y que sólo saben leer el amor entre líneas. Entre esas líneas donde quedan escritos los errores que no se reconocen, los miedos que no se delatan, los que no se pronuncian. Y se quedan perdidas durante dias entre pequeños e imperceptibles momentos. Entre unas miradas rápidas y furtivas, entre un roce de manos aparentemente involuntario, entre una media sonrisa desde la distancia, entre unas palabras que se lleva el viento, la estupidez o la música de fondo...  
Nuestra historia es así. Nosotros somos así. Queriéndonos durante cuatro meses alternativamente, con la misma intensidad, con los mismos temores, con las mismas distancias. Cubiertos de desencuentros, dejándonos arrastrar por la marea de las costumbres adquiridas y las rutinas involuntarias... 
Y ahora volvemos a ser los mismos de antes. Con mas vida. Con mas sueños y más ilusiones. Con mas ganas y menos miedos. Con mas futuro y más recuerdos…
El tiempo ha perdido y nosotros hemos ganado. Lo supimos los dos hace dos días cuando me dijiste, sin esquivar mis ojos, "he vuelto a vernos como eramos antes..."

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